Hacer las maletas y descubrir mundo sin necesidad de tomarse vacaciones es un tipo de vida con el que las almas viajeras habían soñado durante mucho tiempo y que, debido a todo lo que ha supuesto la pandemia, algunas podrán hacer realidad.
La hospitalidad ha dado un giro de 360 grados. La rápida adopción y aceptación del teletrabajo ha hecho posible que un abanico mayor de público pueda cumplir con el sueño de vivir y trabajar desde cualquier lugar.
Viajeros de todo tipo se han lanzado a probar este nuevo estilo de vida: familias, parejas seniors, grupos de amigos, solteros... Pero sus preferencias a la hora de escoger un alojamiento son muy distintas a las de un turista tradicional, la principal es que muchos de ellos quieren estancias más largas y pasan más tiempo dentro del alojamiento.












